Oficialmente es un hotel de cinco estrellas, un alojamiento de altísima calidad y esmeradísimo servicio. Sin embargo, oficiosamente se le considera el único siete estrellas del mundo.
Así es, el archiconocido Burj Al Arab. Emblema e icono de Dubai, erigido sobre el mar en una isla artificial construida al efecto, es mucho más que un hotel. Es el más lujoso del mundo, o, al menos, así dice su publicidad: “The World´s Luxurious Hotel”. |